No todos los emprendedores tienen que ser iguales. Hay varios tipos de emprendedores.
– Intra-emprendedor
Como empleado creas nuevos productos o mejoras para tu compañía:
- Mantienes un salario con los beneficios de ley que tienes.
- Puedes obtener recompensas dependiendo de las políticas de la compañía.
- Tu mejora puede terminar siendo un spin-off de tu empresa.
– Freelance / Independiente
Ofreces servicios a múltiples clientes al tiempo:
- No tienes una empresa constituida como persona jurídica.
- Eres tu propio jefe (y estás a cargo de prácticamente todas las
áreas de tu negocio). - Generalmente tienes contratistas (no empleados).
- Cuidado con el ahorro de largo plazo.
– PyME
Empresas con menos de 50 empleados.
- Operas en cualquier sector de la economía.
- Comúnmente tus empleados son otros familiares o personas de tu entorno físico cercano.
- El objetivo del negocio no es el crecimiento acelerado, sino el sostenimiento del mismo y del emprendedor.
– En serie / de Startup
Tienes un enfoque disruptivo de un proceso, un producto o un sector:
- Tienes alta probabilidad de fracaso.
- Estás continuamente buscando oportunidades.
- Después de cerrar un negocio (o incluso venderlo exitosamente) empiezas uno nuevo.
- El negocio crece con capital externo.
– Empresario (tradicional)
Tienes una empresa con más de 50 empleados y vocación de expansión:
- Operas en cualquier sector de la economía.
- Creces a partir de la inversión en innovación.
- El crecimiento puede tardar décadas.
- Requieres inversiones considerables de capital y deuda.
-Social
El objetivo fundamental es solucionar un problema social:
- Generalmente tienes una compañía sin ánimo de lucro.
- Las donaciones y búsqueda de fondos son fuentes importantes de ingreso.
- El éxito no lo mides solo por lo financiero, sino sobre todo por el impacto en la comunidad.